Nacida el 29 de octubre de 1878 en Medellín.
Provenía de una familia dedicada a las tareas intelectuales, a la
literatura, la música, la poesía, las matemáticas puras y el
periodismo. Su esposo, fallecido a temprana edad, se destacó como violinista.
Viuda muy joven cuando esperaba a su segundo hijo, fua a vivir a casa
de su madre, con ella y su hermano Tomás. Heredó de sus ancestros el
humanismo, la musicalidad y la vocación por el servicio a la
comunidad.
Dice Doña Ana Betancur Campuzano, su nuera, que Doña Ana Joaquina era
muy caritativa. Componía fracturas y luxaciones en forma gratuita. No
hubo futbolista que no pasara por sus manos.
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