Fallecido el 18 de julio de 1951 en Bogotá.
Juan de Dios Bravo, mi papá, fue tesorero general de la República en
la época del general Pedro Nel Ospina, en 1923. También fue un
literato y poeta muy distinguido, participó en el desarrollo de la
Sociedad Arboleda, en memoria del poeta Julio Arboleda Pombo. Fue una
persona especialmente simpática, con grandes amigos en la sociedad
bogotana.
Administró las Salinas de Zipaquirá, ciudad donde nacimos
sus dos hijos menores. En la plaza principal se puede ver una
construcción de estilo francés con una placa que lleva su nombre y el
de los constructores.
Vivimos en un ambiente muy agradable. Aunque mi papá trabajaba en el
centro, la movilidad permitía que fuera todos los días a almorzar a la
casa, que quedaba en el parque de Chapinero. Él, con sus dotes
literarias, nos reunía a la mesa para hablarnos de literatura, de
moral, de religión. Después de comer, en su biblioteca, para leernos
las obras completas de la literatura universal: así lo hizo con El
Quijote de la Mancha y varios otras.
Palabras de Juan Rafael Bravo Arteaga
en Memorias Conversadas
de Isabel López Giraldo